La muerte es buena gente

—¿Sabes qué es lo que me da más miedo?

Lara depositó los cubiertos en la mesa. La frase de Lucas bastó para que el ruido del restaurante desapareciera. Las luces se hicieron tenues, dando paso a la intimidad que requería la conversación.

—¿Qué? —preguntó ella.

Lucas titubeó. Resopló haciendo bailar su flequillo moreno y dijo:

—Equivocarme —miró a Lara a los ojos. —Equivocarnos.

La joven cogió la mano de su novio. ¿Quién no tenía miedo a eso? Puede que solo necesitaran un poco de confianza.

—Puede que solo necesitemos un poco de confianza —resolvió ella. —Ya sabes. Darnos tiempo, ir poco a poco…

El chico se soltó la mano para gesticular con vehemencia.

—No lo entiendes. Seguir leyendo “La muerte es buena gente”

La muerte es buena gente